Las festividades religiosas de Semana Santa en Jerusalén experimentarán cambios significativos este año debido a la compleja situación de seguridad que atraviesa la región. El Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, informó sobre las modificaciones que afectarán los principales actos litúrgicos. La procesión tradicional del Domingo de Ramos, que habitualmente parte desde el Monte de los Olivos, ha sido cancelada y será reemplazada por un acto de oración en una ubicación todavía por determinarse. Según el cardenal, las condiciones de seguridad no presentan perspectivas de mejora en el corto plazo, lo que ha obligado a las autoridades eclesiásticas a trabajar en coordinación con otras comunidades cristianas para adaptar día a día las actividades. Más allá de la cancelación de la procesión de Ramos, la Misa Crismal prevista para el Jueves Santo en la Basílica del Santo Sepulcro fue postergada indefinidamente. Pizzaballa reconoció que las festividades abiertas al público no podrán desarrollarse como en años anteriores, pero confirmó que los templos mantendrán sus puertas abiertas y que el clero hará esfuerzos para permitir la participación de los creyentes dentro de las posibilidades. Ante esta realidad, la Iglesia local ha decidido potenciar el componente espiritual de las celebraciones pascuales. El cardenal convocó a los fieles a participar en una jornada de oración el sábado 28 de marzo, rezando el Rosario por la paz, con la intención de mantener la unidad de la comunidad aunque no sea posible congregarse físicamente. El conflicto también ha impedido la peregrinación tradicional de Cuaresma a los Santos Lugares, una práctica común antes de Pascua. La Custodia de Tierra Santa informó que las liturgias continúan realizándose internamente en sitios como el Santo Sepulcro, aunque sin acceso público por razones de seguridad.
- hola@diariomensajero.com
- Lun - Dom: 8:00 - 20:00