La agencia espacial estadounidense ha revelado detalles sobre cómo transcurrirá la vida de los astronautas durante los aproximadamente diez días que durará la misión Artemis II, que marca el regreso de humanos al espacio profundo y a las proximidades de la Luna. La tripulación a bordo de la nave Orion seguirá una jornada meticulosamente planificada que integra alimentación balanceada, operaciones técnicas complejas y tareas científicas fundamentales para el futuro de la exploración lunar. En cuanto a la alimentación, los astronautas contarán con un amplio catálogo de 189 opciones alimenticias y bebidas preparadas por expertos en nutrición espacial. El menú incluye alimentos variados como tortillas, frutos secos, barbacoa de res, macarrones gratinados, verduras como coliflor y calabaza, además de galletas, chocolate, café y batidos proteicos. Cada comida está formulada para proporcionar el aporte calórico, hidratación y nutrientes necesarios, considerando también las preferencias individuales de cada miembro de la tripulación, lo que resulta esencial para mantener su bienestar físico y mental durante el viaje. La jornada de trabajo durante Artemis II se enfoca principalmente en validar el desempeño de la nave Orion en condiciones reales del espacio profundo. Las tareas principales incluyen la evaluación exhaustiva de sistemas críticos como los de soporte vital, navegación, generación de energía, propulsión y control de temperatura. Los astronautas ejecutarán maniobras manuales junto con la supervisión de operaciones automatizadas, realizarán pruebas de comunicación a larga distancia esenciales para misiones futuras, efectuarán correcciones de trayectoria en momentos cruciales y participarán en diversos experimentos científicos centrados en la salud humana. Adicionalmente, observarán detalladamente la superficie lunar desde ambas perspectivas, tanto la cara visible como la oculta del satélite, para obtener valiosa información científica. La evaluación de la habitabilidad de la nave constituye otro aspecto importante, determinando el nivel de confort y funcionalidad del espacio disponible. Aunque esta misión no incluye un descenso lunar, su importancia radica en validar que todos los sistemas de la nave operan correctamente con tripulación presente en el entorno del espacio profundo. Los procedimientos de reentrada atmosférica y amerizaje serán aspectos críticos a verificar, garantizando que la nave sea completamente segura en cada fase del viaje. Este logro constituye un hito fundamental en la preparación para Artemis III y las futuras expediciones de exploración humana de la Luna.
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