Desde la fundación de la Dutch East India Company en 1602, considerada la primera empresa moderna, el modelo empresarial ha evolucionado hasta convertirse en uno de los instrumentos más poderosos para transformar sociedades. A diferencia de los negocios tradicionales, que operaban de forma local, familiar e individual, esta institución revolucionó el mundo al combinar organización, financiamiento y operación a escala global, sentando las bases del capitalismo contemporáneo. Hoy, las empresas trascienden su rol como simples entidades económicas para convertirse en actores sociales de gran influencia.
En el contexto mexicano, sin embargo, la relación entre sociedad y empresariado presenta una contradicción notable. Según la Encuesta de Percepción sobre el Empresariado y el Capitalismo 2025, realizada por el Centro Eugenio Garza Sada, existe un reconocimiento generalizado del empresariado en la generación de empleo y dinamismo económico, pero persisten dudas profundas sobre sus motivaciones y compromiso social.
Los números revelan esta brecha reputacional. La opinión positiva hacia empresarios llega al 83 por ciento en Monterrey y 69 por ciento a nivel nacional, pero la confianza no acompaña este sentimiento, manteniéndose entre 50 y 65 por ciento. La principal fortaleza del sector es la creación de empleo, mencionada por el 31 por ciento de encuestados, aunque esta imagen se ve deteriorada por percepciones de explotación laboral e intereses puramente individuales.
Un obstáculo crucial emerge en las cifras de corrupción percibida: el 75 por ciento de mexicanos cree que grandes empresarios incurren en actos corruptos, lo que funciona como barrera impenetrable para convertir la admiración técnica en valor social genuino.
Respecto a los salarios, aunque el 55 por ciento reconoce incrementos en los últimos cinco años, el crédito de este avance se atribuye mayoritariamente al gobierno con 43 por ciento, mientras que solo 23 por ciento lo reconoce al sector privado. Este desplazamiento de mérito hacia la esfera pública evidencia cómo la confianza institucional afecta la percepción del aporte empresarial.